El imperialismo puede ser definido de un
modo bien amplio como la dominación, a través de la historia, de pequeños
países por Estados más fuertes, o de manera más restringida, como la política
llevada a cabo por las grandes potencias desde el último tercio del siglo XIX,
para subordinar a la mayor parte del resto del mundo a su dominio. La
definición marxista clásica del imperialismo, dada por Lenin, es más específica
que la primera definición, y más general que la definición más restringida. El
imperialismo no es ni una característica universal de la sociedad humana, ni
una política específica, sino que es una “etapa particular en el desarrollo del
capitalismo”, de hecho, como afirma el título del libro de Lenin, “la etapa
superior del capitalismo”. Lenin intentó caracterizar esta etapa de desarrollo
capitalista ofreciendo una famosa definición del imperialismo:
1) la concentración de
la producción y del capital elevada a un grado tan alto de desarrollo que hizo
crear los monopolios, los cuales cumplen un papel decisivo en la vida
económica; 2) la fusión del capital bancario con el capital industrial y la
creación, basada en ese “capital financiero” de una oligarquía financiera; 3)
la exportación de capitales, que difiere de la exportación de mercaderías,
adquiere una importancia particularmente grande; 4) la formación de
asociaciones internacionales de capitalistas monopolistas, que se reparten el
mundo entre sí, y 5) la concreción de una división territorial del mundo entre
las potencias capitalistas más importantes”.
Podemos resumir
entonces la teoría del imperialismo de la siguiente manera:
I. El imperialismo es
la etapa de desarrollo en el capitalismo donde: 1) la concentración y
centralización del capital tiende a llevar a la integración del capital
monopolista privado con el Estado; y 2) la internacionalización de las fuerzas
productivas tiende a forzar a los capitales a competir entre sí por mercados,
inversiones y materias primas a escala mundial.
II. Las principales
consecuencias de estas dos tendencias son: 1) la competencia entre capitales
toma la forma de rivalidades militares entre Estados-nación, 2) las relaciones
entre los Estados-nación son desiguales: el desarrollo desigual y combinado del
capitalismo permite a un pequeño número de Estados capitalistas avanzados (los
países imperialistas) en virtud de sus recursos productivos y de su fuerza
militar, dominar el resto del mundo; 3) el desarrollo desigual y combinado del
imperialismo intensifica todavía más la competencia militar y da lugar a las
guerras, incluyendo tanto las guerras entre las propias potencias
imperialistas, como aquellas que surgen de las naciones oprimidas en lucha
contra la dominación imperialista.
Fuente: http://enlucha.org/articulos/la-teora-marxista-del-imperialismo-actualizada/#.WVKR0Ig1_IU
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