El Nacional Socialismo
se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra
(1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de
Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street
(1929),.
En las elecciones de
1932 el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió
consagrar a su líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de 1933.
El 27 de febrero, el incendio
del Reichstag (parlamento alemán) -cuya responsabilidad fue adjudicada a Hitler
-tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la
firma de un decreto presidencial que recortó la mayoría de los derechos y
garantías constitucionales sancionadas en 1919. Celebradas en esas condiciones,
las elecciones le dieron a Hitler el 44 por ciento de los sufragios.
Inmediatamente, obtuvo la sanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades
legislativas al canciller.
El 23 de marzo, un
parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el
estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos
de Hitler, a lo que éste respondió: “Ustedes ya no son necesarios. La estrella
de Alemania se alzará y la de ustedes se hundirá. La hora de su muerte ha
sonado”. Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el
Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi.
(Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto
Littieri)
El
Nazismo:
El nacionalsocialismo
(o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus
raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo
y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se
oponía al racionalismo, el liberalismo y
la democracia; diversas doctrinas
racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros—
no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su
cultura y moral.
El origen inmediato del
nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en
la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de
Versalles del año 1919, Alemania era la
única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio
colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena,
y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.
La vida política y
económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este
acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi
terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y
sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos
radicales que surgieron en la posguerra.
Pocos años después de
que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica,
la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una
depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado
en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la
guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la
izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la
desesperada situación del país.
Algunas
Características Básicas del Partido NAZI
a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el
que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los
judíos.
b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de
paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es
decir. El Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de
mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a
poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el
argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto
fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
La
Gestapo
La Geheime
Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida como Gestapo, fue fundada
en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al
aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las
restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su
jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.
Centralización
y coordinación
Desde 1933 hasta 1935,
la estructura democrática de
Alemania fue sustituida por la de un Estado
completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían
disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos
regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central
y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente
formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.
A través de un proceso
de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales,
sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron
supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se
infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación
especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.