El Fascismo es un
movimiento y sistema político y social de carácter totalitario, opuesto al
liberalismo y a la democracia parlamentaria de Europa, de naturaleza violenta y políticamente ubicados en la
derecha. El origen de esta doctrina
se debió a la crisis social y económica de la primera posguerra, y a los
resentimientos nacionales; el pueblo italiano estaba disgustado y decepcionado
por los escasos resultados políticos y económicos conseguidos por Italia en el
Tratado de Versalles. Fue entonces que Benito Mussolini aprovechó este
acontecimiento, y al frente de un grupo fascista decidió asaltar el poder,
consiguiéndolo y logrando establecer una dictadura implantada por un régimen totalitario, nacionalista y
autoritario.
El fascismo es un
nombre genérico en el que se engloba también el nacionalsocialismo alemán y
otras doctrinas afines como el nacionalsindicalismo español, el hojinismo
japonés, etc. La doctrina fascista además de ser antiliberal y antidemocrática,
también fue segregacionista (se
planteó la existencia de una raza superior), y antimarxista. Dicha doctrina subordinó
los derechos de la persona a las necesidades del Estado, lo hizo con la
voluntad del pueblo y luego con la violencia.
La estructura de Estado
fascista consta en un partido único con
estructura militar, que monopoliza toda la actividad cívico-democrática. En
la cima del partido y del Estado se hallaba el jefe (El Duce en Italia), el nacimiento de otro tipo de partido era
casi imposible debido a la fuerte represión
y una propaganda sistemática del
facismo. Esta doctrina ideológica es rechazada por la gente después de la
culminación de la II Guerra Mundial. No obstante, durante las décadas de los 80
y 90 el fascismo reapareció en algunos estados democráticos occidentales,
originándose así el neofascismo, basado en cualidades racistas y xenofóbicas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario