Sistema económico basado en la
propiedad privada de los medios de producción y en la existencia de un libre
mercado. Su móvil es conseguir la máxima ganancia con el menor costo posible. Los
beneficios así conseguidos tienden a repartirse casi exclusivamente entre
impuestos y la propia empresa. Según el marxismo, es el sistema económico,
político y social cuya ley fundamental es la búsqueda sistemática de la
plusvalía, extraída al trabajador a través de la explotación laboral. Existen
dos clases sociales: la burguesía, que son los dueños de los medios de
producción; y los proletarios, que lo único que tienen para vender es su fuerza
de trabajo.
Desde un punto de vista
histórico, el origen del desarrollo capitalista debe buscarse en los países
occidentales a partir de los siglos XVI y XVII. El floreciente comercio
desarrollado en estos países chocó con la férrea estructura gremial de producción
que lo frenaba. La necesidad de adecuar la producción a nuevas técnicas hizo
que en todas partes se desbordase el antiguo régimen y fuese sustituido por el
capitalismo comercial. El comerciante, en vez de comprar sus artículos a los
gremios, reunía en un taller de su propiedad a varios artesanos, les
proporcionaba materias primas, les pagaba su trabajo y luego vendía los
artículos producidos. Progresivamente se fueron ampliando los talleres y el
número de artesanos que trabajaban en ellos dando origen a la manufactura. El
trabajo se continuaba realizando a mano, pero los artesanos no empezaban y
terminaban cada uno su artículo sino que se especializaban en una operación
determinada (división del trabajo).
En el siglo XVIII, a raíz de
los grandes inventos mecánicos (Revolución Industrial, Gran Bretaña), se pasó
del capitalismo comercial al capitalismo industrial. El obrero pasó a ser un
simple empleado al servicio de las máquinas y la fábrica el medio más
importante para acumular riqueza. Muchos campos que antes se dedicaban a la agricultura
se habilitaron para proporcionar materias primas a la industria y gran cantidad
de familias campesinas quedaron sin trabajo y hubieron de emigrar a las
ciudades pasando a formar parte del proletariado y viviendo en condiciones
precarias. Frente a esa clase, la burguesía industrial se constituyó en la
clase más rica de la sociedad, acumulando dinero y detentando el poder
económico, sobre cuya base conquistó también el poder político, y se convirtió
en la clase dominante.
La tercera etapa de la
historia del capitalismo es la del capitalismo financiero, que se caracteriza
por la concentración monopolista y de capitales y por el enorme poder de las
oligarquías financiero-industriales que dominan a grupo de empresas e intereses
varios.
Hoy nos encontramos en una
etapa de capitalismo denominado financiero-especulativo donde los grandes bancos,
las multinacionales y los grandes inversores del mundo, invierten sus capitales
en negocios a futuro en países diversos, produciendo lo que se denomina las
burbujas financieras; estas dejan grandes ganancias a los capitalistas pero suelen
explotar dejando millones de pobres. La característica del momento es la mala
distribución de las riquezas y como consecuencia, existe una gran concentración
de capitales en pocas personas.
Fuente: adaptado de Lexis 22
círculo de lectores.

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